Café , café , solo nosotros

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Jonh

Jonh bajaba por la calle tranquilo , como siempre , cosa que era complicada en aquella efervescente ciudad .Por situar el entorno , él estaba en una calle cualquiera , de estas repletas de gente , que te agobian hasta los domingos y que sigue igual de llena a las 4 de la mañana , no , no era Corrientes , a cualquiera en especial a mi ya nos gustaría pero a Jonh aquello le daba igual

 . Cuando digo que le daba igual no estoy diciendo que estuviese acostumbrado , ni que tampoco fuera sólo un trozo delimitado de millones de cadenas de polipéptidos , me refiero a que el , como Ana , la viandante que tuvo que esquivar , como Paco , el tendista que vendía flores o como Juán , el policia que hacía guardia , él podía sentir , tanto el estres que sentía Ana , la felicidad que sentía Paco como las ganas de llegar a casa que tenía Juan , pero él , Jonh , él no sentía nada más que no fueran ganas de ir al baño , estaba siempre en esa posición tan inmutable , yo pensé que era un existencialista , que en esa posición no podías no pensar que la vida no tuviese sentido , pero el caso es que Jonh no , no lo era , porque ni siquiera tenía ninguna inquietud , ni siquiera se despertaba en él el interés de hacerse preguntas sobre el sentido de las cosas , vale que quizás no todo el mundo es como yo que mil veces pensé hasta cómo fabricaría Edison la primera bombilla (que por cierto , sigue encendida) , pero es que aquel chaval Bonairense no sentía ni la angustia de no sentirse angustiado . Ayer hablé con Clara y bueno , en fín , me dijo lo que muchos quizás pudisteis pensar a lo largo del texto , que vaya suerte vivir así , pero es que amigos , ¿Realmente Jonh está vivo? , no porfavor , claro que no lo está , tenían que clavarle una estaca por el culo para ver si al menos siente dolor , suena duro y en verdad , apesar de todas mis depresiones yo me compadezco de él , porque no sólo ahora está muerto , es decir , quizás me consuelo pensando que de pequeño le gustaban los coches o comer galletitas de dinosaurios , pero el caso es que realmente nunca , pero nunca vivió nada verdaderamente importante ni nada que fuera demasiado como para defender un ideal , tener inquietudes , amar a una persona y acto seguido echar a esa persona de menos , tanto a los 3 segundos después de estar con ella como a los 3 meses.
Pobre John y pobre yo , somos contrapuestos , me acaba de echar una mirada furtiva seguro que no le gustó la mía de compasión , ¿ Qué no le gustó que? , no por dios , ojalá hubiera sido eso.

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