Me gustaría que las palabras emanasen de mi boca casi tanto como emanan libremente por mi pensamiento , pero ay querido , juro que aquellas que me gustaría decir y a ti oir llevan consigo demasiado peso.
Me gustaría que por un momento renacieran todos esos grandes poetas , que Unamuno no estuviera infravalorado , que dejen de cantarle tanto a las mujeres que se den cuenta que , quizás , no hay nada más poético que un buen hombre.
Me gustaria casi por designio e incluso arrebato besarte más , asi el silencio entre ambos se pueda justificar sin necesidad de todas estas crónicas sin importancia , peores que las de García Márquez incluso.
El tiempo se reparte a su antojo y yo cada vez me quedo con menos espacio para mí , me ahogo contaminada de frustraciones y miedo y entre tantas otras cosas alquitrán , pero sin miel , solo alquitrán.
No me gustan los extremos pero tampoco la poca imparcialidad de las intersecciones. Yo no sé a quien tengo que matar , a quien podria culpar o en que libro empezaron a apiñarse contra mi -y mi voluntad- todas estas paranoias fatales.
No se si acaso tu has sido otro de mis excesos , pero un exceso tan solitario como tú , que no llegó cargado de grandes desgracias o desatinos.
Ay de mi , o "ay Carmela" , como diría Joaquín Sabina , me duelen tus ojos.
Me atemorizaba encontrarte , pero ahora me doy cuenta de que estar en el medio , o en la nada , o en el todo con vacío incluido , en su defecto constituye un atroz mounstruo también.
Me gustaría que por un momento renacieran todos esos grandes poetas , que Unamuno no estuviera infravalorado , que dejen de cantarle tanto a las mujeres que se den cuenta que , quizás , no hay nada más poético que un buen hombre.
Me gustaria casi por designio e incluso arrebato besarte más , asi el silencio entre ambos se pueda justificar sin necesidad de todas estas crónicas sin importancia , peores que las de García Márquez incluso.
El tiempo se reparte a su antojo y yo cada vez me quedo con menos espacio para mí , me ahogo contaminada de frustraciones y miedo y entre tantas otras cosas alquitrán , pero sin miel , solo alquitrán.
No me gustan los extremos pero tampoco la poca imparcialidad de las intersecciones. Yo no sé a quien tengo que matar , a quien podria culpar o en que libro empezaron a apiñarse contra mi -y mi voluntad- todas estas paranoias fatales.
No se si acaso tu has sido otro de mis excesos , pero un exceso tan solitario como tú , que no llegó cargado de grandes desgracias o desatinos.
Ay de mi , o "ay Carmela" , como diría Joaquín Sabina , me duelen tus ojos.
Me atemorizaba encontrarte , pero ahora me doy cuenta de que estar en el medio , o en la nada , o en el todo con vacío incluido , en su defecto constituye un atroz mounstruo también.
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