Café , café , solo nosotros

jueves, 10 de mayo de 2012

No se si estoy adentro , o afuera o adentro , solo sé que está muy oscuro.
Cuando hizo su aparición la lluvia por fín aclare mi certeza , era de esos días en los que necesitaba al menos una para permitirle a los segundos pasar sin muchos tropiezos.
Mi pie rozó algo y , aunque ni lo toque ni lo vi supe que era un cadaver desvestido de una mujer. Casi por compañerismo y amor pasional a la prosa me quité la ropa y me desvanecí en el suelo yo también.
Me encontraba muy bien en ese lugar , incluso tenia ese olor característico a fracaso que desprenden todos los lugares que yo pueda llamar hogar.
Permanecí allí , impávida .
Sabía que seriamos unos cuantos cadaveres , me enterneció la imagen de nuestras pálidas colinas adiposas que otros con menos poesía y más recibos , acostumbran a llamar " traseros".
Pero para nosostros eran colinas , colinas , solo nuestras colinas , era lo único propio. Seamos sinceros , tampoco iba nadie a querer adueñarse de ellas para formar en entre sus límites un cuadro y acabar tarde o temprano convirtiendolo en Roma.

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