Café , café , solo nosotros

miércoles, 25 de julio de 2012











La primera vez que la vi la confundí con alguien normal. Al segundo vistazo las feromonas que ignora que desprende agudizaron mi vista. No , no era alguien normal , ni siquiera era Nadie , era ella. 
Intentando grabar una imagen mental destinada a convertirse en mi proxima obsesión y a vagar entre las canciones de Ian Curtis - sabía que los lunes serían aún más tristes- me percate de que era aún más especial de lo que yo quería que fuera , estaba ante la primera mujer que no era victima de mis exigencias y  expectativas , me azoró admitir que iba un paso por delante de mí. Estaba realmente aterrado.
Maldita sea , esto no era como decia Amber Lake , ni siquiera como lo decia el roñoso de Federico Moccia , no estaba a 3 metros del suelo , la tenia allí , adelante mio cerca de mis ataques psicoticos que ansiaban perseguirla y aún mucho más lejos de lo que me gustaría.
Como todos se imaginan , la seguí , en realidad no se si era mi cuerpo o mi mente la que la iba tras ella , iba tan ciego que al pasar frente a la floristeria le atribui el encanto de inundarme con un perfume floral , fué ahí cuando ligeramente di un trapiés y me percate de esta estúpida falacia y del hecho de que ya estaba hecho un idiota.
No dejaba de observarla ,caminaba de manera contundente y segura pero supe que ella era todo lo contrario cuando se volvió más visible su ansiedad y nerviosismo que su propio cigarrillo , era un complemento más , como su ropa , seguro que se sentia desnuda y en su casa sólo sentia poder al estarlo. Taciturna y de mirada furtiva , ¿cómo conseguía marcar también timidez?. Llegados a este punto me emocioné , a ella también le daba miedo el mundo , pero no lo sabía , unicamente pensaba que lo odiaba , le pasaba igual que a mi. 
Entendí al instante lo que me apasionaba de ella , conseguia que me viese reflejado y que no resultase aterrador , era la visión más bonita que habia tenido jamás de mí .
 Yo sólo esperaba que fuese tan narcisista como yo y que tuviese ganas de abocarse a su amor propio amandome. Yo sólo pretendí que en aquel momento me tomase entre sus manos como los libros de Schopenhauer que estaba seguro que con dedicación leia , sí , yo ya no quería tener la cabeza de Kant , ni siquiera haber nacido en la época de oro de Iggy Pop , yo sólo queria no tener que justificarle mis fobias o que aquella mujer me odiase y tener así un motivo atractivo a la vez que melódico para seguir justificadamente odiando al mundo toda mi existencia.
No doble la esquina.

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