No tengo miedo a tu rechazo
tengo miedo de que no existas
Miedo de que te desvirtues
como a lo largo de la vida he hecho yo
No tengo miedo a que no me quieras
tengo miedo a ni siquiera no poder quererte
Pero te añoro como si nunca hubieses dejado de estar presente
salvo ahora que por fin te he visto
salvo ahora que mi mente colapsó escuchandote hablar
Salvo este instante más eterno que la terquedad
más nocivo que los vicios
y más vicio que tú
cuando te daba el sol en la cara y no te importaba
y yo te miraba y no lo sabias
y yo te miraba y no lo sabia
Sé que algún día serás mi compañero de trincheras
que nuestra filosofía etílica por una vez
nos
rescatará
que ya aprendimos a convivir con ella
que ya jamás podrá atacarnos por separado
tengo miedo de que no existas
Miedo de que te desvirtues
como a lo largo de la vida he hecho yo
No tengo miedo a que no me quieras
tengo miedo a ni siquiera no poder quererte
Pero te añoro como si nunca hubieses dejado de estar presente
salvo ahora que por fin te he visto
salvo ahora que mi mente colapsó escuchandote hablar
Salvo este instante más eterno que la terquedad
más nocivo que los vicios
y más vicio que tú
cuando te daba el sol en la cara y no te importaba
y yo te miraba y no lo sabias
y yo te miraba y no lo sabia
Sé que algún día serás mi compañero de trincheras
que nuestra filosofía etílica por una vez
nos
rescatará
que ya aprendimos a convivir con ella
que ya jamás podrá atacarnos por separado
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