Me gustaría asomarme , moriría por hacerlo y hoy no era una ambigüedad , tenía ganas de ello y nada más.
Me perdería en esa niebla , en ese frío , en esa ausencia , en aquellos libros que injuriaban a los idiotas , en aquellos filmes que hablaban bien de la promiscuidad, en aquellas personas desconocidas que se parecen a mi.
Debería irme a no impartir el descontrol en algún sitio , debería irme para claudicar contra todas las cosas que tienen efecto rebote , debería ir y de una vez dejarme rodear de los tonos pastel , de las paredes empapeladas , del olor a frío .
Tendría que aprender de vuestra impuntualidad , tendría que dejaros a todos esperando a la nada , esperando a las fechas de caducidad , tendria que dejaros buscandole el cierre de la falda al domingo , viviendolos tres veces por semana curandose en salud.
Tendrían que pensar en toda esa gente que aún lee los papeles que se encuentra por el suelo , en aquellos hombres que aprenden a plancharse el traje después de haber tenido nietos , tendríamos que aprender de los árboles escritos por compás y sobre todo sobre todo de aquella resina asquerosa que desprenden.
Aunque no me guste aceptarlo Lou Reed no salvó mi vida y él no me vendrá nunca a buscar. Infinita ingenuidad ,ahora ya he aprendido a ser violenta.
Me perdería en esa niebla , en ese frío , en esa ausencia , en aquellos libros que injuriaban a los idiotas , en aquellos filmes que hablaban bien de la promiscuidad, en aquellas personas desconocidas que se parecen a mi.
Debería irme a no impartir el descontrol en algún sitio , debería irme para claudicar contra todas las cosas que tienen efecto rebote , debería ir y de una vez dejarme rodear de los tonos pastel , de las paredes empapeladas , del olor a frío .
Tendría que aprender de vuestra impuntualidad , tendría que dejaros a todos esperando a la nada , esperando a las fechas de caducidad , tendria que dejaros buscandole el cierre de la falda al domingo , viviendolos tres veces por semana curandose en salud.
Tendrían que pensar en toda esa gente que aún lee los papeles que se encuentra por el suelo , en aquellos hombres que aprenden a plancharse el traje después de haber tenido nietos , tendríamos que aprender de los árboles escritos por compás y sobre todo sobre todo de aquella resina asquerosa que desprenden.
Aunque no me guste aceptarlo Lou Reed no salvó mi vida y él no me vendrá nunca a buscar. Infinita ingenuidad ,ahora ya he aprendido a ser violenta.
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