Café , café , solo nosotros

jueves, 8 de noviembre de 2012

No me llamo Ana ni tengo pecas.
Me sobran los lunares y los traumas , las terapias mal llevas y los arañazos.
Encontraba amor en las esquinas , como los solitarios compania con los libros.
Me gustan las películas , es mi manera voyeurista de encontrar una realidad alejada de problemas mentales , socialmente aceptada y tan ficticia como mis universos infinitos.
Guardo los recuerdos en cajas , como si pudiera adueñarme de ellos algún día rememorarlos o destruirlos cuando sólo yo quiera sin sentirme personalista y sanguinaria como cualquiera de ustedes.
Mis sueños me enardecen porque siempre son eróticos , es por ello que siempre creeré como realidades   la revolución del proletariado ,  el amor y cierta parte buena dentro de las personas.
Tengo un colchón anémico que cuando me imita te llama a gritos aunque después te susurre cuanto    te quiero.
Porque sí , te quiero.
Y puedo dejar ciertas histérias e histórias aparte.
Y puedo incendiar con cigarros todo mi nihilismo , y toda mi individualidad.
Y dices que puedo abrazarte con palabras o derrumbarte con ellas para reconstruirte despúes.
Y dices también que aunque me guste demasiado hablar en abstracto soy yo quien te hace real.
Quien puede ser sórdida y sutil.
No nos hace falta luz para vernos ni oscuridad para ser mas atractivos.
Estamos fundidos los dos.
Los tres.
Tu , yo y mi idiosincrasia

No hay comentarios:

Publicar un comentario